Aquí os dejamos los mejores mitos creados por alumnas de 2ºA. Esperamos que os gusten y que os despierten el interés por crear vosotros mismos vuestra propia mitología.

LLUVIA


Etelia vivía en Atenas. Su cabello tan largo como unas cortinas y de color cobrizo, junto con sus facciones y sus rasgos perfectos, hacían de ella la mujer más irresistible que jamás había pisado esa magnífica ciudad. Era tal su belleza que los pétalos de las flores sonreían al verla pasar. Y era tal su simpatía y la alegría que desprendía que solo con sonreír el sol salía cada mañana.
Su padre, Piros, tenía miedo de que algún hombre o incluso el mismísimo Zeus se enamoraran de la perfección de su hija y se la arrebatara. Este fue el motivo que lo llevó a extraerle la esencia de la vida, unas pequeñas gotas que había en el corazón y que permitían a cualquier persona existir. El color de éstas, dependía únicamente del carácter de cada una. En el caso de Etelia eran transparentes, el color de la inocencia. Piros metió la delicada vida de la joven en un diminuto frasco de cristal y lo enterró bajo un manzano, mientras que el cuerpo lo vistió con una túnica blanca y lo dejó tendido sobre la cama, donde debería yacer en paz. Pero Afrodita, diosa de la belleza, se compadeció de la inocente Etelia y mientras elevaba su cuerpo hasta lo más alto del cielo para que flotara siempre en la inmensidad del espacio, desenterró las gotas más perfectas que jamás habría podido soñar el ser humano y las esparció para que de ese modo siempre estuvieran presentes en la ciudad que había presenciado los momentos más felices y magníficos de su corta vida.
A partir de este momento, Afrodita decidió hacer esto con la esencia de las personas que abandonaban sus cuerpos muertos, a lo que más tarde llamaron lluvia.
Judit Pastor Lledó